jueves, mayo 29, 2008

XXVIII

Vagos sonidos de la noche,
me envuelven
autos deslizados zumbando
como moscas,
gatos llorando como niños
lejanos, entregados al coito,
pequeños silencios interrumpidos,
intermitentes
y las ramas de los árboles
haciendo melodías incomprensibles...

no es quizá, el mejor acoplamiento
pero es la música
que en este instante
acompaña a tu risa
que suena inagotable
en mi recuerdo.

Desde que estás aquí
esta vida...
hermoso canto.


En vuelo
Aroón Rivera

1 comentario:

Ángeles dijo...

vaya! por fin mi poeta preferido se ha inspirado :)
Muy bonito poema! muy descriptivo, por un momento me he desplazado en mi imaginación a ese lugar.
Besitos