Es curioso cómo ver a los amigos de antaño, esos que me visitaron recién en sueños, te traslada precisamente a las mismas charlas de antaño. Más curioso es que te recuerden a manera de réplica, las cosas que uno decía en aquel entonces.
"Cómo es posible, pinche negro, que ahora quieres profesar sobre la fidelidad, cuando alguna vez dijiste -la fidelidad es un mito, yo simplemente no puedo... yo necesito estar con dos o tres"
Por más que quise, no recuerdo haber dicho eso, pero el hippieteco y el árbol estuvieron de acuerdo en que lo había hecho.
Bueno, a fin de cuentas, hoy no pienso del mismo modo.
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